
«Suprema Corte de Peluche»
Por: Ludovico P. Luche
«¡No puede ser! ¡Exijo una explicación! Uno aquí sufriendo porque Federica se gastó el gasto en una lavadora de encaje, ¿y resulta que la justicia en México ya se uniformó con la última colección de Otoño-Zinacantán?»
Aquí los puntos que harían que a Ludovico se le subiera la presión:
- El «Look» de la Ministra: «Señora Ministra, ese abrigo de lana borregada me recuerda a mi peluche de la suerte. Solo le falta el logo de la empresa para que parezca que trabaja con Don Camerino. ¡Es un diseño criminalmente cómodo!»
- El Error de Protocolo: «¿Por qué no me avisaron? Yo tengo un traje igualito en color azul eléctrico que uso para ir al estadio. Si me invitan, yo mismo les dicto sentencia… ¡pero sentencia de muerte por lo bien que se ven!»
- La Comparación Inevitable: «Miren a ese señor de la izquierda (Junior, ¿eres tú?). Ese peluche negro azabache grita: ‘Soy un ciudadano de bien, pero si me mojas, huelo a perro húmedo por tres días’. ¡Esa es elegancia, caramba!»
Veredicto Final: > «¡Niña! Tráeme mis pantuflas de gala, que si la Suprema Corte ya usa peluche, ¡entonces yo ya soy Presidente de la República y no me habían avisado! ¡Ya nos exhibiste!»










