
CIUDAD DE MÉXICO – Luego de que la Reforma Electoral original se quedara atorada en las cañerías del Congreso como un tamal de tres días, el senador Ricardo Monreal ha salido al quite para presentar el flamante «Plan B». Ante el rechazo de la oposición, que se negó a cooperar con la «limpieza» del INE, el gobierno ha decidido que si no pueden demoler la casa, al menos van a inundar el baño.
¿En qué consiste esta «descarga» democrática?
Fuentes de alta alcurnia (y bajo presupuesto) confirman que el Plan B no busca otra cosa que «adelgazar» al árbitro electoral, dejándolo tan flaco que sus propias oficinas caben perfectamente en el fondo de una taza de baño de la Central del Norte y robarse las elecciones a toda costa, sin PREP, sin IA. sin Tribunal electoral, sin partidos políticos, como en la Cuba castrista o como en la república bolivariana o, mejor aún, como en la sangrienta democracia nicaragüense.
Los puntos más «aromáticos» del Plan B:
- Ahorro Extremo: Se eliminan los sueldos dorados para que los consejeros ahora cobren en vales de despensa y papel higiénico de una sola hoja.
- Urnas Ecológicas: Las boletas ahora serán de material biodegradable (o papel estraza), ideales para que, en caso de derrota, se puedan depositar directamente en el sanitario sin tapar el drenaje nacional.
- El Voto «Expreso»: Ya no habrá conteos rápidos; ahora se usará la técnica de «el que jale la palanca primero, gana la elección».
«Si no pasa la grande, que pase la espesa»
En los pasillos del Senado, se rumorea que Monreal ya tiene listo el aromatizante de pino para disfrazar el tufo que dejó la votación. «Es una reforma orgánica», declaró un legislador mientras intentaba no salpicarse. «La democracia es como un baño público: a veces entras con esperanza y sales pidiendo perdón a Dios».
TABLA DE POSICIONES (Urgencias Políticas)
| Actor Político | Postura ante el Plan B | Herramienta Sugerida |
| Monreal | «Hay que dejar que fluya» | Desatascador de plata |
| Oposición | «Esto huele mal desde aquí» | Pinza en la nariz |
| El INE | «Nos están dejando sin agua» | Cubeta y mucha fe |









