CIUDAD DE MÉXICO.- Una gran conmoción política se vive en los pasillos del Senado de la República tras la cancelación de último minuto de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván. Fuentes allegadas a la mandataria confirmaron que el motivo de su ausencia fue, literalmente, que «se le hizo agua la canoa».
Todo estaba listo para su intervención, donde se esperaba que Maru Campos abordara temas cruciales sobre federalismo y seguridad. Sin embargo, minutos antes de su llegada, la senadora Pepilla Ratilla, recibió un mensaje de su equipo de logística informando sobre un imprevisto «hidráulico» de proporciones épicas.
De acuerdo con los reportes (bastante dudosos), la gobernadora se encontraba en una reunión de «alto nivel» en el Embarcadero del Poder, cuando notó que el flujo de agua en su embarcación de debate político había superado los niveles de seguridad. «Se va a derrumbar palacio», gritó angustiado al fiscal «vete a la chingada» ¿a ver cuándo se termina de hundir esta chingadera?».
«Fue algo impresionante. Estábamos discutiendo la reforma y, de repente, ¡pum! Se abrió un agujero en la argumentación y la canoa se empezó a llenar», comentó un testigo anónimo, que jura haber visto a la gobernadora usando un balde de café para intentar achicar el agua, como en los mejores memes de la red.
El pánico se apoderó de la comitiva. «¡No podemos llegar al Senado con la canoa así! ¡Va a parecer que nos hundimos!», gritaba desesperado un asesor de imagen, mientras el secretario de Gobierno intentaba tapar la vía de agua con una copia de la Constitución Local (que, desafortunadamente, resultó no ser impermeable).
Al ver que la situación era insalvable y que el tiempo apremiaba, se tomó la dolorosa decisión de cancelar. «Maru es muy brava para navegar, pero esta vez la marea de la oposición y las fugas internas fueron demasiadas. No quisimos arriesgar la integridad de la delegación chihuahuense… y menos que saliera en los periódicos que nos fuimos a pique en plena tribuna», explicó la misma fuente.
En el Senado, la ausencia de Maru Campos fue recibida con sentimientos encontrados. Algunos senadores de oposición celebraron (discretamente) que la canoa gubernamental no llegara a buen puerto, mientras que sus aliados lamentaron la falta de su capitana.
Mientras tanto, en Chihuahua, se reporta que el equipo de la gobernadora ya está trabajando en un nuevo modelo de canoa a prueba de filtraciones y que incluye, de serie, un chaleco salvavidas para cada uno de sus argumentos.
Se espera que la gobernadora Campos ofrezca una conferencia de prensa en los próximos días, una vez que haya logrado secar completamente su canoa… y su discurso.










