ZACATECAS, ZAC. — En un movimiento que dejaría a los agentes inmobiliarios de Dubái como simples vendedores de terrenos ejidales, el gobernador de Zacatecas, David Monreal, le ha puesto el letrero de «SE VENDE / RENTA / SE CAMBIA POR VALES DE DESPENSA» al mismísimo Palacio de Gobierno. ¿La clienta potencial? Su vecina de Aguascalientes, Tere Jiménez.
Un palacio con «detallitos» y mucha historia (negra)
Fuentes cercanas al «Cacicazgo Monrealista» aseguran que David ya no aguanta el mantenimiento del inmueble, especialmente porque las paredes tienen oídos y los fantasmas de las auditorías pasadas no lo dejan dormir.
«Mira, Tere, te lo dejo en una módica cantidad. Está bien ubicado, tiene balcón para saludar a gente que no te quiere y los túneles secretos ya están conectados directamente a las rutas de escape hacia el aeropuerto», habría susurrado David durante su última reunión bilateral.
El precio: Una ganga de paraíso fiscal
Aunque el precio oficial se mantiene bajo «reserva de seguridad nacional», filtradores de La Ñonga aseguran que Monreal no quiere pesos mexicanos (porque se devalúan y dejan rastro). La oferta incluye condiciones muy específicas:
- Acepto pagos en criptomonedas: Preferiblemente «Caco-Coins».
- Permutas: Se aceptan departamentos de lujo en Punta del Este, casas de verano en Marbella o una membresía vitalicia en un club de golf en las Islas Vírgenes.
- El pilón: Si Tere compra el Palacio antes de que termine el mes, David le regala de «pilón» la mitad de la infraestructura de seguridad del estado (que de todas formas casi no se usa).
«Zacatecas me queda chico», afirma el vendedor
Especialistas en bienes raíces políticos aseguran que Monreal busca liquidar sus activos físicos para volverse «nómada digital financiero». «David ya entendió que es más fácil gobernar desde un yate en el Mediterráneo que desde una oficina donde todos los días le llevan quejas sobre desaparecidos. El Palacio le estorba para su estilo de vida minimalista (de impuestos)», afirmó un analista.
Tere Jiménez analiza la mudanza
Por su parte, en Aguascalientes se rumora que Tere Jiménez está considerando seriamente la oferta, pero con una condición: que antes de la entrega, David mande a fumigar el Palacio, no por las plagas de insectos, sino por la «vibra de corrupción» que está tan pegada a las paredes que ni con cloro industrial sale.
«Sería un excelente anexo para Aguascalientes; total, ya nos estamos quedando con sus cultivos, con sus inversiones y con su gente que huye de la violencia. ¿Qué tanto es un palacio más en la colección?», comentaron en los pasillos de la administración hidrocálida.
Advertencia de La Ñonga: Si usted ve que empiezan a sacar los muebles del Palacio de Gobierno de Zacatecas a medianoche, no se asuste, es solo David aplicando el «quien se fue a la villa, perdió su silla… pero ganó una cuenta en Suiza».










