Aguascalientes, Ags. — En lo que parece ser el enésimo episodio de «A David Monreal se le van las cabras al monte», la gobernadora de Aguascalientes, Tere Jiménez, tuvo que salir al quite —con todo y té de azahar en mano— para aclarar que el mandatario zacatecano anda fallando de sus facultades geopolíticas y que, definitivamente, ya no le está subiendo el agua al tinaco.
Esto luego de que Monreal declarara alegremente que los policías que patrullan Zacatecas «vienen de aquí de Aguascalientes», dejando claro que en su mapa mental el gigante de México ya absorbió por completo al vecino estado, o de plano ya confunde la Línea Verde con la Vía Rápida.
»Que le revisen los niveles de aceite»
Visiblemente preocupada por la salud mental de su homólogo, Tere Jiménez descartó mandar un reclamo diplomático y prefirió sugerir una revisión médica de rutina.
»Miren, yo respeto mucho a David, pero una de dos: o trae el GPS desconfigurado o de plano ya le urge un botecito de Ginkgo Biloba para la memoria. Mis policías están aquí, cuidando a la gente buena, bien uniformados y bien comidos. Si él ve policías de Aguascalientes allá, lo que necesita no es coordinación de seguridad, ¡es un examen de la vista!», declaró la gobernadora mientras sostenía un mapa con dibujitos para ver si así lo entendían en el estado vecino.
Aguascalientes niega la «anexión pacífica» de Zacatecas
Fuentes cercanas al Palacio de Gobierno de Aguascalientes confirmaron que no existe ninguna estrategia para exportar elementos policiacos, sobre todo porque «bastante trabajo hay aquí cuidando los camiones del Yo Voy como para andar cuidándole el rancho a otros».
Mientras tanto, en redes sociales ya se armó la campal. Ciudadanos de a pie sugieren que el calor de la temporada le fundió el único fusible que le quedaba al gobernador zacatecano, mientras que otros proponen armar una colecta para mandarle un tinaco nuevo a Zacatecas, a ver si a ese sí le sube el agua.
Por lo pronto, los elementos de la Policía Estatal de Aguascalientes ya revisan sus uniformes para asegurarse de que no digan «Zacatecas» por error, no vaya a ser que Monreal los confunda y les quiera pagar la quincena con tunas y mezcal.










